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  • Inmigración en Estados Unidos: 7 gráficos que muestran su verdadera dimensión y su contribución a la economía

    Estados Unidos es un país moldeado por la inmigración, pero en muchas ocasiones a lo largo de su historia ha habido controversia sobre los recién llegados.

    Una mirada más detallada sobre la inmigración revela los grandes cambios que se han dado a lo largo del tiempo y la contribución que estos han hecho a su nuevo país.

    Residentes estadounidenses nacidos en el extranjero
    Hoy día, cerca del 14% de la población de Estados Unidos nació en el extranjero. Esto representa un aumento marcado en relación a la cifra histórica de menos del 5% en 1970, pero es similar al porcentaje que había entre 1870 y 1910.

    Después de la ola migratoria que llegó de Europa hacia finales del siglo XIX, la inmigración cayó dramáticamente, de cerca de un millón al año en 1910 a solo 165.000 en 1924.

    Esto se debió mayormente a los límites establecidos al número de inmigrantes de países específicos, aunque también influyeron la convulsión económica tras la Gran Depresión y las dos guerras mundiales.

    Durante la segunda mitad del siglo XX se subieron las cuotas y se introdujeron políticas de reunificación familiar. En 1986 se otorgó una amnistía a muchas personas que vivían en EE.UU. sin documentos.

    Hoy, la cantidad de población nacida en el extranjero varía según la zona del país: desde menos del 5% en el sureste y medio oeste, hasta más del 20% en California, Florida, Nueva Jersey y Nueva York.

    Natalidad
    Pese a que el número de inmigrantes que está llegando ahora a EE.UU. es la mitad de lo que se veía en 1900, la cantidad de personas nacidas en el extranjero en el país es similar.

    En EE.UU., el motivo por el que está creciendo la proporción de personas nacidas fuera del país no se debe simplemente a que está llegando más gente, sino también a la caída del índice de natalidad en la población nativa.

    Desde los años 60, el promedio de niños que tienen las mujeres en EE.UU. como promedio cayó de 3,7 a 1,8 por mujer. Esto generó una caída en el número de personas de la categoría “edad laboral plena” (entre los 25 y los 54) nacidos de padres nativos.

    En contraste, la población de inmigrantes y sus hijos continuó creciendo.

    Estatus legal de los inmigrantes
    La mayoría de los inmigrantes entraron al país de forma legal.

    En 2014, el 44% de la población nacida en el extranjero obtuvo la nacionalidad estadounidense. Otro 27% tiene un permiso de residencia permanente (Green Card) y un 4% es residente temporal, con autorización para vivir en el país.

    Cerca de uno de cada cuatro inmigrantes —o 11,1 millones de personas— está viviendo en el país sin autorización legal.

    Esta proporción ha caído después de una drástica disminución en la inmigración sin permiso neta de 500.000 al año a comienzos de 2000, a casi cero desde 2009.

    En 2017, uno de cada 10 inmigrantes era de Europa, comparado con nueve de cada 10 en 1910.
    Se estima que cerca del 75% de los migrantes no autorizados han vivido en EE.UU. por más de 10 años. Menos de uno de cada cinco tienen menos de 24 años, y se calcula que tres de cada cuatro tienen entre 25 y 54 años.

    Cerca de 800.000 personas que entraron a EE.UU. de forma ilegal han solicitado un estatus legal parcial temporal.

    Estos son los llamados “dreamers”, cuyo estatus legal ha sido puesto en duda por los cambios en las políticas introducidas por el gobierno de Trump.

    De dónde vienen los inmigrantes
    Hoy, la mayoría de los inmigrantes en EE.UU. vienen de América Latina o Asia, un gran cambio respecto al siglo pasado, en que la mayoría venía de Europa.

    En 2017, el 27% de los residentes estadounidenses nacidos en el extranjero eran de México, en comparación con menos del 2% en 1910.

    Un 17% viene de otros países de América Latina, incluyendo El Salvador y Cuba.

    Casi uno de cada tres inmigrantes en EE.UU. es en la actualidad de algún país asiático. La mayor proporción es de India y China (6,5% y 4,7% respectivamente).

    En 2017, uno de cada 10 inmigrantes era de Europa, comparado con nueve de cada 10 en 1910.

    Si bien los lugares han cambiado, los inmigrantes tienden a venir de sitios más pobres que EE.UU., ya que los migrantes buscan mejorar sus condiciones de vida.

    La producción per cápita en 1910 en Italia era cerca de un tercio en comparación con EE.UU., como es el caso hoy día en México.

    Educación de los inmigrantes
    Una de las formas más evidentes en que se manifiesta la diversidad de los migrantes es en la enorme variación en el grado de educación que alcanzan.

    Los inmigrantes tienen más probabilidades de tener una maestría o un doctorado que los hijos de padres nacidos en EE.UU.

    Sin embargo, cerca de uno de cada cuatro inmigrantes no termina la escuela secundaria, en comparación con uno de cada 20 de los nacidos de padres estadounidenses.

    Aún así, los inmigrantes que vienen a EE.UU. tienden a tener más capacitación que sus pares que no han emigrado.

    Esto puede ser por la limitada red de ayuda que tienen aquellos con menos perspectivas, por las mejores oportunidades disponibles para los inmigrantes altamente calificados y el costo relativamente elevado de llegar al país.

    Independientemente de las características de sus padres, los hijos de inmigrantes tienden a lograr resultados similares a los de los niños de padres nativos.

    Inmigrantes y economía
    Los inmigrantes contribuyen directamente al crecimiento económico, incrementando la población y la demanda de bienes y servicios.

    Darle la ciudadanía a muchos inmigrantes no autorizados y permitir la inmigración elevaría el crecimiento del producto interno bruto (PIB) – el valor total de bienes y servicios producidos- en un 0,33% en la próxima década, de acuerdo a la Oficina de Presupuesto del Congreso de EE.UU.

    Sin los inmigrantes no autorizados, el crecimiento se encogería en un 0,27% al año.

    Esto es significativo cuando se trata de crecimiento económico nacional. Una inversión en infraestructura de 10 años de US$1,5 billones puede aumentar el PBI entre 0,1% y 0,2% al año.

    Los inmigrantes contribuyen también al crecimiento económico de formas menos directas.

    Aunque solo representan el 18% de los trabajadores de más de 25 años, los inmigrantes son responsables del 28% de las patentes de alta calidad, una señal de progreso tecnológico ligado a la productividad y el crecimiento económico.

    La producción en la economía es más alta y crece más rápido con más inmigrantes, dado que estos aumentan el número de trabajadores y la productividad.

    A la fuerza laboral inmigrante se le atribuye el 39% del aumento en trabajos en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, con un aumento del 29% de los trabajadores en este sector en 2010.

    Aún así, es más probable que sean empleados en el sector de servicios como chefs, caseros o como ayudantes en el cuidado de personas.

    Con la llegada de inmigrantes, la economía cree más rápido.
    Los inmigrantes tienden a tener también un impacto positivo en las finanzas estadounidenses, ya que pagan más impuestos que lo que reciben en servicios del gobierno, cuando se los compara con los trabajadores nativos.

    Es particularmente llamativo que, entre los trabajadores poco capacitados, es más probable que los inmigrantes estén empleados y reciban menos beneficios del gobierno que aquellos nacidos en EE.UU.

    Desde su fundación, los inmigrantes han sido parte integral del tejido de la economía y la sociedad estadounidense.

    Entender quiénes son y qué papel han jugado en EE.UU. puede ayudar a enriquecer el debate en torno a aquellos que harán del país su hogar en el futuro.

    Sobre este artículo
    Este análisis fue comisionado por la BBC a expertos que trabajan en una organización externa.

    Jay Shambaugh es el director del Hamilton Project y miembro de la Institución Brookings. Ryan Nunn es director de políticas del Hamilton Project y miembro de la Institución Brookings. Kriston McIntosh es director ejecutivo del Hamilton Project.

    Esta pieza está basada en su estudio “Una decena de datos sobre la inmigración”.

    La Institución Brookings es una organización de políticas públicas sin fines de lucro que hace investigación que da lugar a nuevas ideas para resolver problemas que aquejan a la sociedad.

    Fuente: www.bbc.com