• Keilah RadioEn Vivo
    {{svg_share_icon}}
  • Now Playing
  • Numero en Cabina

    512-910-8000

EL PEZ QUE NO QUISO ESCUCHAR REFLEXION

Cerca de mi casa hay un pequeño lago en donde viven una familia de peces, una de tortugas y otra de gansos. Ellos viven felices compartiendo las frescas aguas del lago viendo todos los días el sol caer.

Un día, dos pescadores pasaron frente al lago y observaron que estaba lleno de peces. Uno de ellos le dijo al otro: “Porque no habíamos pasado antes por aquí ya que hay muchos peces”. El otro respondió: “Regresaremos mañana a pescar a muchos de ellos y pasaremos la atardecer comiendo pescado”.

Los gansos escucharon a los pescadores y fueron a contarle a los peces, quienes comenzaron a tener miedo y se decían entre sí: “Ahora todos vamos a ser atrapados”. Sin perder tiempo se convocó una reunión de todos los residentes del lago para buscar la solución de cómo salvar a los peces.

Las tortugas propusieron que todos los peces se movieran al pequeño estanque vecino que está conectado por un riachuelo, a lo cual los gansos estuvieron de acuerdo.

Casi todos los peces aceptaron la sugerencia con excepción de un pez llamado Max, quien dijo: “Sus planes son inútiles, yo no pienso salir de este lugar. Yo voy a meterme a lo más profundo del agua y desde allí esquivare sus anzuelos y sus redes”. Y todos los residentes respondieron: “Max, tú estás tomando una decisión equivocada, de cierto te atraparan y morirás”. Pero ese consejo cayó en oídos sordos.

Todos los peces nadaron hasta el estanque y allí pasaron la noche acompañados de los gansos y las tortugas. Al día siguiente, los pescadores capturaron a Max, que con tristeza pensó “Es por culpa de mi orgullo, yo debía de haber escuchado a mis familiares y amigos, ellos realmente querían salvarme”.

MORALEJA: Vale la pena escuchar y confiar en los sabios consejos de nuestros familiares y buenos amigos.
– Ser parte de una familia es una bendición. Ellos nos proporcionan compañía, felicidad, cariño, servicio y nos enseñan principios correctos. Escuchemos siempre los sabios consejos de nuestros padres.
– Los buenos y verdaderos amigos son una gran fortaleza y bendición. Influyen en nuestro modo de pensar y actuar, además nos ayudan a ser una mejor persona.

(Esta historia con moraleja fue escrita, o coleccionada y recontada por Max Guerra Moscoso)